Ambrosia:Descenso de barrancos en la isla de Córcega (2a parte)

Se trataba de un torrente de montaña, el entorno del cual tenía un ligero aire a lo que se puede encontrar en parajes tan míticos como isla Reunión en lo que se refiere a maleza y humedad. El cañón de Monte Grosso está situado en la región de Cap Corse, al norte de la isla y cerca de Punta Mortella, inicio del desierto de los Agriates desde el mar y que se divisa a la izquierda de la segunda imagen superior , mientras se avanza en la aproximación al cañón.

Cañón de Monte GrossoVista de Punta MortellaBergerie de Olmetta durante la aproximación

Olmetta es la localidad desde la que se parte para realizar el cañón. A medida que avanzamos por el sendero que nos conduce hasta su inicio, encontramos construcciones típicas de la isla llamadas bergeries (tercera figura superior). Están hechas de piedra sin elemento fijador que las una y se usan como estancias para el queso, los cavas, los animales, etc.

Cabe destacar que la mayoría de las aproximaciones que se realizan a pie a los cañones se ven dificultadas por la vegetación existente, sobretodo por el conocido ‘maquis’. El avance a través de esta especie de arbusto se convierte en un verdadero calvario por lo que es aconsejable llevar un machete o similar como material de grupo. También es recomendable proteger las piernas, aunque haga buen tiempo, ellas os lo agradecerán.

La época más propicia para el descenso de cañones en la isla es en primavera, que abarcaría los meses de Abril a Junio. Nuestra visita se realizó a finales del mes de Marzo y las condiciones hidrológicas de los ríos y por ende de los cañones eran excepcionales. El año que realizamos el viaje, el 2005, fue para Córcega un año de nieves, donde poblaciones como Borgo, hacían mucho tiempo que no veían llegar la nieve a sus puertas. Al mismo tiempo que ha sido beneficioso para el sector de las actividades de invierno como el esquí, ha comportado aspectos negativos para el descenso de cañones, ya que muchos senderos han quedado semi borrados, llenos de troncos y de maleza, lo cual, unido a la presencia del ‘maquis’ ha hecho que llegar o volver de según qué cañones fuese toda una odisea. 

Estación de esqu� de Quenza, en la región de Bavella

En los casos en que se den estas condiciones, es importante poner en práctica los conocimientos de orientación del grupo. Con la ayuda de un mapa de la zona, una brújula y con las indicaciones de la topo-guía no debe de haber ningún problema en progresar, a no ser que las condiciones climáticas impidan la visibilidad. Últimamente la tecnología también ha llegado hasta los cañones, y en general a la montaña. Cada vez es mayor el número de gente que lleva encima un sistema de posicionamiento por satélite (por ej. un receptor GPS) cuando sale a hacer actividad. Cabe ser consciente que no siempre nos será útil, y que dentro de un barranco no nos servirá (en el blog del conocido autor de muchas guías GPS, Carlos Puch, encontraréis los últimos avances).

Otro aspecto a tener en cuenta es el de tratar de informarse de las últimas noticias en materia de regulaciones y/o prohibiciones que puedan aplicarse en la zona que se visita. Estas van cambiando a lo largo de la temporada y puede darse la situación que un cañón publicado en una topo-guía del año en curso, esté regulado y/o prohibido el día que vaya a descenderse, lo que conlleva inoportunos cambios de planes y demás en  temas de logística. 

Descensos que catalogamos como clásicos y que también descendimos, fueron La Purcaraccia (figuras inferiores: Aproximación a la cabecera del barranco de la Purcaraccia, tobogán de 3m, localización en la cabecera de la cascada de 40m, salto de 3m y rápel de 18 m en la cascada de 40 m total), La Richiusa, el cañón de Cippeto, el cañón de Dardu y el cañón de Piscia di Gallu, estos dos últimos espectaculares y merecedores de su fama entre los barranquistas.

AccesoTobogán 3 mCabecera 40 mSalto 3 m

Rápel de 18 m en la cascada de 40 m

Otros descensos como los cañones de Ziocu y Sulleoni presentaban un caudal un poco elevado pero también son cañones que no deben faltar en la lista de descensos.  Al mismo tiempo podemos encontrar, en medio de este caos geológico, descensos que tienen su inicio a más de 1000 m de altitud como el Luvana, el Monte Tignoso, el Logoniello o el Vallon de Nura. De estos hay constancia que el cañón de Logoniello y el de Luvana estan prohibidos (consultar previamente). De ahí que remarcamos lo que anteriormente hemos dicho, es importante informarse sobre las reglamentaciones ya que cada comunale o municipio aplica la suya propia y estas proliferan rápidamente. Aunque la relativa sencillez y la corta longitud de la mayoría de los descensos que conforman el territorio corso podrían llevarnos a abandonar la isla con un triste sabor de boca en el aspecto técnico, no debemos menospreciar estos descensos ni bajar la guardia. El nivel de un cañón, a parte de marcarlo su propia verticalidad y su estrechez, lo marca el caudal que discurre por él. Cabe destacar que los ríos de la isla se caracterizan por las buenas condiciones que presentan para hacer kayak de aguas bravas. 

A continuación detallamos el descenso de dos de los cañones más significativos de la isla: el cañón de Dardu y el cañón del Piscia di Gallu.

El barranco de Dardu

El día anterior a la realización del descenso visitamos la zona de las calenches de Piana, ya que el primer día que recorrimos su carretera de noche camino a la localidad de Tiuccia, nos había impresionado por sus formas sinuosas, y a la vez, extrañas de la roca.  

El cañón de Dardu se sitúa en la región del golfo de Porto, concretamente cerca de la localidad de Piana y en la conocida zona de les Calenches, siendo este uno de los cañones que forma parte de las primeras aperturas llevadas a cabo en la isla.

En la figura inferior se muestra el croquis del acceso al cañón de Dardu.

Croquis detallado del acceso al cañón de Dardu

Como indica el croquis, desde Piana seguimos la carretera D-81 que conduce hasta la región de les Calenches, allí, en el llamado puente de Cavallaghiu es donde comienza el descenso pudiendo estacionar el vehículo cerca de este, en alguna de las curvas de la carretera.

Acceso al cañon desde el puente Cavallaghiu

No solo el entorno es de excepción, sino que las características propias de este descenso, su final en el mar, continuidad y engorgamiento, con  el añadido de encontrarlo en condiciones hídricas perfectas, muestran al barranquista esos detalles que a menudo pasan desapercibidos, dejando que este sea capaz de disfrutar, por ejemplo, de algo parecido a lo que los griegos llamarían, la Entrada al Hades o submundo.  

Destacamos por otro lado la existencia de rozamientos en algunos rápeles, aunque las instalaciones estaban en general bien situadas en el año 2005. Actualmente quizás se haya procedido a algún tipo de reequipamiento. Consultar y llevar siempre material de instalación; y por supuesto, es necesario saber cómo colocarlo.

Iniciamos el descenso desde la instalación situada en una presa que se encuentra un poco más abajo del puente citado anteriormente. Se trata de un rapel de 30m que no cae por el activo de la cascada y que finaliza sin problemas en una gran poza.

Rápel de 30 m

Siguiendo la marcha, a la derecha, nos encontramos un molino que antiguamente recogía agua de la presa y que ahora desempeña las funciones de una casa de fin de semana, por lo que se trata de terreno particular y que evitaremos en la medida de lo posible prosiguiendo por el lecho del río.

El cauce en esta zona es abierto y carece de mucho interés, pero esto es solo hasta que llegamos a un rapel de acceso de 15m, R15, el cual nos deposita encima de la entrada del primer, llamémosle, paso espeleológico. Hay dos posibilidades para sortear este obstáculo y descender, bien por medio de un rápel exterior de 31m o bien realizando dos rápeles interiores, uno de 12m y el otro de 13m, respectivamente.

Después de evaluar la relación caudal – altura y viendo que la instalación de 31m caía por entero en el activo, optamos por realizar el fraccionamiento del paso interior.  

El acceso se realiza a través de una instalación situada en un bloque de piedra que junto a otras rocas, corona el agujero que nos conduce a lo que llamamos el averno. Lo definimos así por adentrarnos en la oscuridad y por hacernos sentir, por breves instantes, una sensación de extrañez mezclada con una sensación de infinidad, algo difícil de describir. Este rapel de 12m nos posa sobre unos grandes bloques desprendidos que han formado el suelo de la oquedad. Tan solo queda levantar la vista después de haberse desencordado y quedarse unos instantes observando la belleza de la naturaleza. Desde allí la vista es, como decíamos, lo que más podría parecerse a la entrada del Hades, una gran cortina de agua se cierne sobre el barranquista al pie de la cascada. Es lo que se parece a la entrada al Hades y que comentábamos anteriormente.

Cortina de agua visible desde la cabecera del rápel de 13 m

Para llegar a la base de la cascada instalamos existen dos posibilidades. Nosotros realizamos el rapel de 13m desde las anillas situadas en la izquierda orográfica, ya que las de la derecha se encontraban en mal estado y ofrecían poca seguridad.

Dejando atrás la magnífica vista de ese frágil velo casual de agua, realizamos un rapel de 7 m que nos acerca al siguiente pasaje o ‘cueva’. Para acceder a este pasaje, hacemos un rapel de 15 m y llegamos a la zona interior donde montamos la siguiente instalación en unos anclajes que se encuentran el techo y que nos permiten descender sin problema alguno los 16 m hasta llegar al suelo.

Recepción del rápel de 16 m en el segundo pasaje

Estos dos tramos del cañón son los más bellos y significativos, mejorando en sumo con la presencia de agua, la cual  llega a conferirles aspectos y características irreales como los que hemos descrito. A partir de esta zona, el cañón rompe un poco con lo que acabamos de encontrarnos y seguimos con un rapel de 17m desde unos anclajes situados a la izquierda orográfica. En este punto del cañón se encuentra una escapatoria a la derecha por si fuera necesario salir. El transcurso del descenso continúa con varios resaltes. Uno de ellos destrepable por la derecha nos permite llegar a la cabecera de la siguiente instalación situada a la derecha y donde encontramos una rampa de 17m, la cual se puede rapelar o hacer tobogán. Recordamos la necesidad de comprobar el fondo de las pozas siempre que vaya a realizarse un salto, o en este caso un tobogán. La morfología abierta de este tobogán lo hace peligroso, ya que podemos desviarnos de la trayectoria y no entrar muy bien al agua. Así pues, cuidado y atención en este lugar.

Tobogán - rápel 17 m

 Seguiremos sorteando resaltes y rapeles de altura moderada (entre 6 m y 16 m) hasta llegar a una zona más estrecha donde se encuentra un gran bloque empotrado, que personalmente nos recordó a uno de los últimos rapeles del Mascún superior, y desde un anclaje a nuestra izquierda, descendemos 12  m hasta una badina situada justo debajo del bloque (figura inferior).

 Bloque empotrado - rápel 12 m

Estamos llegando al final del cañón, llevamos más de 4 horas de descenso, y sentimos en cierto modo saciadas nuestras expectativas. Hemos encontrado el cañón en sus mejores condiciones hídricas y estamos contentos, todo ha ido según lo previsto. Proseguimos teniendo en mente que ya solo nos quedan dos rápeles y una media hora hasta llegar a la confluencia con un sendero a la derecha orográfica (Ruisseau des Roches Bleues) que  asciende hasta la carretera D-81. Una vez allí hicimos una parada para comer algo y disfrutar un poco de la vista antes de emprender la subida a través de un bosquecillo hasta la carretera por la que habíamos venido esa misma mañana. Solo restaba pues andar unos Km más hasta el vehículo.   Si las condiciones del mar lo permiten, existe otra posibilidad de retorno mucho más espectacular. Desde donde parte el sendero anteriormente citado, también parte otro camino más pequeño y que nos conduce hasta el final, el mar Mediterráneo. Allí salimos a nado y en cerca de 1h se alcanza la playa de Ficaghiola.

FICHA TÉCNICA Cañón de Dardu
Municipio Piana.
Longitud 2000m
Altitud 460m
Desnivel 390m
Acceso Inmediato.
Recorrido 5h
Retorno 1h (opción sendero: justo antes de la Maison de Roches        Bleues se encuentra la salida a la carretera.).     (opción mar: a nado durante 1h aprox.).
Tipo roca Granito.
Combinación Posible, pero no necesaria.
Cuerdas 2×40m
Cotación V3 (verticalidad) – A2 (régimen hídrico) – III (encajamiento), según cotación francesa.
Mapa IGN 4150 OT
Equipamiento Bueno. Llevar siempre algo de material de equipamiento.

 Cañón del Piscia di Gallu El cañón del Piscia di Gallu se sitúa en la región corsa de l’ Alta Rocca. Su cascada final de 60m es un punto de visita turístico reseñado en los mapas de la región y característico.  La impresión que tuvimos es la de que se trata de un descenso realmente corto pero que solo ese tramo ya merece la pena realizarlo, por todo lo que el barranquista puede captar del entorno.

 Vista de la cascada final 60 m

La historia de este descenso se remonta a los años 80, concretamente al 1983, donde espeleólogos de la zona ya lo visitaron y posiblemente ya llevaron a cabo algún tipo de equipación. 

A destacar que se trata de un descenso espectacular pero a la vez breve, como un suspiro. Las dificultades técnicas son pocas, aunque no hay que descuidar que todo cañón conserva su propia dificultad que es inherente a la propia entidad de este como tal.

 Croquis detallado del acceso al cañón de Piscia di Gallu

Desde la localidad del Ospedale, seguir por la D-368 en dirección Zonza. A lo largo del camino pasaremos el embalse del Ospedale y cruzaremos la presa. Fue construido en 1979 y posee una capacidad de 3 millones de m3, cantidad más que respetable. Esta alimenta el descenso del Piscia di Gallu, lo que significa que deberemos evaluar las condiciones tanto de la presa como del tiempo, con el fin de evitar alguna suelta de agua por sorpresa. Una vez rebasada la presa seguimos por la carretera  hasta llegar a una zona dónde a la derecha hay una zona de ‘picnic’, un bar de carretera (abierto en verano)  y una zona de recreo. Es aquí donde nosotros dejamos el vehiculo y nos preparamos para la aproximación, no sin antes desayunar.

Desde el parking cogemos el sendero turístico que se encuentra balizado, y bajando, en breves minutos, encontramos un panel informativo sobre la ruta. Continuamos por el camino hasta una explanada desde donde divisamos ya las paredes de la gorga. Desde aquí descendemos hasta el río y seguimos por este hasta la entrada del estrecho. El paisaje previo está formado por un amasijo de grandes bloques, árboles caídos y un color gris-rosáceo que lo matiza todo.  La vista del inicio es bonita, parece como si las paredes entrasen unas en otras y ya desde el comienzo se nota el carácter encajado del descenso, pero lo mejor está por llegar, aunque para eso deberemos esperar a su tramo final.  

A medida que uno se va asomando a la brecha, va oyendo el ruido del agua y en breve puede observar la bruma rezumando en sus primeras pozas, todo dentro de un marco de roca granítica muy excavada y erosionada. Conserva la belleza de lo breve y si se es capaz de captarlo, una extraña sensación recorre el cuerpo.

Vista de las primeras pozas

La apreciación del caudal a la entrada del cañón puede llegar a engañar (figura anterior). Dentro de él, debido a su marcado carácter engorgado, la fuerza del caudal inicial es mayor, por lo que la evaluación previa, en la ya mencionada presa del embalse del Ospedale, como a la entrada de este, son indispensables. 

Encontramos, pasadas las primeras pozas, una instalación a la derecha para salvar dos marmitas que presentan algunos movimientos de agua. La curiosidad en este tramo, es una marmita perforada situada a la izquierda orográfica.

Marmita perforada, ángulo inferior

A continuación, es posible realizar un pasamano a la izquierda el cual nos sitúa en una repisa. En esta realizamos un rapel hasta una marmita colgada o bien un salto de 10 m a la poza principal (segunda figura). Realmente la imagen de la marmita colgada nos impresionó y da una idea, como decíamos antes, de la fuerza del caudal. Apenas nos detenemos, es un sin parar, breve pero intenso. Aunque hay tiempo suficiente como para observar y captar con nuestra cámara el juego de colores que presenta la luz tamizada, asomando tímidamente por entre las paredes acechantes. Nos sentimos vivos. Es la eterna paradoja del hombre, cuando más acechado se siente, más adrenalina corre por sus venas y más quiere. Accedemos a un anclaje que hay a la derecha (primera figura inferior) y por medio de un rapel de 6m  llegamos al inicio del pasamano de 8 m el cual nos permite aproximarnos a la instalación de la tirolina de cable de acero. Esta conduce a la cabecera del último rapel de 60 m del Piscia di Gallu.   

Ràpel de 6 mTirolina acceso a la cabecera de la cascada final 60 m

En la segunda figura superior es posible observar la tirolina que cruza una poza, en la que su propia morfología y el caudal propician la existencia de movimientos de agua a tener en cuenta. La cascada, al precipitarse a la marmita crea una contracorriente hacia la derecha dificultando el acceso a la cabecera del último rapel de 60 m. 

La opción más segura es usar la tirolina instalada para tal efecto. Otra opción seria pasar por detrás de la cascada, con dirección a la izquierda orográfica para así llegar a la instalación, pero es necesario y vital saber evaluar bien el caudal, ya que la corriente de salida también es fuerte y la cabecera está cerca.

En la base del magnífico rapel, encontramos un gran caos de bloques muy resbaladizos. Sentimos que se ha terminado y miramos hacia arriba, es precioso…, pensamos. El tiempo estaba empeorando y sabíamos que durante la aproximación cabía la posibilidad que lloviese, pero la verdad, ahora poco nos importaba. Terminamos de recoger las cuerdas y descendemos varios metros por entre los bloques hasta que, a la izquierda, en la pared que forma el umbral del rapel, divisamos una canal ,debidamente balizada en su base por un hito, que sube vertiginosamente. Emprendemos el ascenso hasta que encontramos, ya en su parte superior, un camino marcado y que tomamos hacia la izquierda, no sin antes detenernos unos instantes en el mirador turístico para terminar de hacer las últimas fotos de la cascada final. Seguimos la marcha pasando por delante de la escultura de roca posiblemente más desconocida, al menos lo era para nosotros, lo llaman el trono del Piscia di Gallu.

El trono del Piscia di Gallu

A continuación encontramos un panel informativo que dejamos a nuestra derecha y desandamos el sendero que esa misma mañana habíamos cogido hasta donde tenemos estacionado el vehículo. Acabamos de llegar y cae la primera gota de agua…

FICHA TÉCNICA Cañón de Piscia di Gallu
Municipio L’ Ospedale.
Longitud 200m
Altitud 850m
Desnivel 100m
Acceso 30’
Recorrido 2h
Retorno 50’
Tipo roca Granito.
Combinación Innecesaria.
Cuerdas 2×60m
Cotación V4 (verticalidad) – A5 (régimen hídrico) – II (encajamiento), según cotación francesa.
Mapa IGN 4254 OT
Equipamiento Bueno. Los pasamos y la tirolina permiten evitar los obstáculos.

Concluyendo… 

Como dejó escrito el poeta americano-francés Jean-Henry Sadot en 1943 en su obra ‘Pensées de Corse’:                                                            “ O Corse, ile folie, Il fallut dire adieu.” 

Y donde nosotros añadimos humildemente estas palabras:  “Un lugar para volver y descubrir el sonido del silencio en sus brisas de mar dejando que nuestras cuerdas tejan un sutil velo a su son, un lugar para dejar navegar nuestra mente…”.

DATOS DE INTERÉS 

Cartografía

Mapas topográficos 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional Francés (http://www.ign.fr), todos ellos compatibles GPS.  

  • Porto – Calenche de Piana – PRN de la Corse                 Ref. 4150 OT                                                                 
  • Vico. Cargèse – Golfe de Sagone                                     Ref. 4151 OT
  • Monte d’ Oro – Monte Rotondo                                         Ref. 4251 OT
  • Monte Renoso – Bastelica – PNR de la Corse                 Ref. 4252 OT
  • Aiguilles de Bavella – Solenzara – PNR de la Corse        Ref. 4253 OT
  • Porto Vecchio                                                                    Ref. 4254 OT
  • Corte – Monte Cinto – PNR de la Corse                           Ref. 4250 OT
  • Mapa de carreteras de Córcega 1:250.000  ….                Ref. R19

Transporte

  • Vía aérea

La isla dispone de cuatro aeropuertos en las localidades de Bastia, Ajaccio, Calvi y Figaro.Algunas compañías que operan vuelos con destino a la isla:                                              Air France, Air Littoral, CCM y Air Lib.

  • Vía marítima

Las diferentes compañías que ofrecen salidas hacia la isla son: 

Los puertos desde los que realizan travesía son: Marseilla, Toulon, Niza, Génova… Si es posible es interesante estudiar alguna de las variadas ofertas que hacen estas empresas.

 

MeteorologíaMeteo local Córcega, http://perso.wanadoo.fr/corsica.meteo2b Meteo France, http://www.meteo.fr

BIBLIOGRAFÍA 

  • Jourdan, F. &  Fiorina, J.F., ‘Corse Canyons’, Ed. Albiana, 2006

      http://www.corsecanyons.com 

  • Ayasse, H. y Dubreuil P., ‘Corse Paradis du Canyoning’, Ed. DCL, 2001
  • VVAA, ‘Corse’ , Ed. Lonely Planet

       http://www.lonelyplanet.com 

  • Parc Natural Régional de Corse et Féderation Française de la Randonnée Pédestre, Topo- guide ‘Corse: Entre mer et montagne’, 2003

      http://www.parc-naturel-corse.com

Y al final siempre nos gusta eso de dar las gracias a los amigos que nos acompañan en nuestras aventuras y que también forman parte de ellas.

Sin comentarios »

RSS feed para los comentarios de esta entrada.

Dejar un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

© Ediciones Desnivel SL., Calle San Victorino,8 28025 Madrid - Tfno. 902 902 156 - E-mail: edicionesdesnivel@desnivel.es
© Librería Desnivel, Pza. Matute 6 28012 Madrid - Tfno. 902 24 8848. Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com.. XHTML y CSS válidos.