Ambrosia: Descenso de Barrancos en la isla de Córcega (1a parte)
Publciado por laurasamso - 04/09/08 a las 11:09:51 pmLa ambrosia de los Dioses cae a la Tierra en forma de elemento cristalino que se desliza a través de las grandes cicatrices de su piel y las purifica. Esto imprime movimiento, da diferentes tonalidades a la actividad, brinda un respiro…
A medida que uno se adentra en el cañón se mimetiza con él, es parte de él pero nunca debe llegar a intentar dominarlo. Se trata de una relación de equilibrio y de serenidad, del reencuentro con uno mismo y con las fuerzas de la naturaleza, de sentirse vivo, de vencer hasta cierto punto. Durante los momentos más excitantes, del descenso, es cuando los miedos del ser humano se hacen presentes en el alma. Por un lado el temor a sentirse libre y por otro lado el estar ebrio de diferentes emociones, muchas veces, sin ser uno capaz de asimilarlas.
La ambrosia, alimento de Dioses… La leyenda sostenía que el ser humano que probase este alimento conseguiría la inmortalidad; ese deseo de todo ser viviente de permanecer eterno e inamovible, ese afán por hacer tambalear los pilares del tiempo…
Calixta, tan bella y tan etérea…
Calixta, los griegos llamaban así a la isla de Córcega. El término procede del griego Kállistos y significa ‘la más pura y hermosa’. Verdaderamente nuestros predecesores escogieron de forma impecable las palabras que, por excelencia, la definirían y que perdurarían a lo largo de todos los tiempos hasta los días de hoy. La mitología griega cuenta que Calixta era amante del dios griego Zeus, padre de Dioses y de los hombres (Júpiter en la mitología romana), y que fue convertida en constelación, sirviendo así de guía a los navegantes que surcaban los antiguos mares.
Con una extensión de 8560 Km. y unas dimensiones de 183 Km de largo por 85 Km de ancho, Córcega se suma a otro de los destinos a ‘ne manquer pas’ del descenso de cañones en el mundo. La isla hace unos 23 millones de años formaba un bloque junto a la isla de Cerdeña y poco a poco esta gran masa de tierra fue a la deriva desde la costa provenzal hasta que se situó en el Mediterráneo Occidental. Está rodeada por tres cuencas: la Liguro- Provenzal, la Norte-Africana y la Tirrentana.
Por su situación, la isla goza de un clima mediterráneo, que se caracteriza por calurosos veranos y suaves inviernos, presentando fuertes contrastes de temperatura en las zonas montañosas. Procedente del oeste o sud-oeste llega el libeccio, viento seco que predomina en el norte de la isla casi todo el año, especialmente en verano. Durante el invierno entra en juego también la tramontana, aire seco y fresco del norte que desempaña el cielo de nubes. Caliente y como una brisa húmeda llega el siroco desde el desierto del Sahara hasta la costa sud-este de Córcega, aportando lluvias. Los contrastes de temperatura son fuertes en las zonas montañosas.
El régimen hídrico de la isla se ve incrementado por lo general a lo largo de los tres últimos meses del año y el manto nival es permanente en algunas de las cimas de la isla, lo que unido a que este año ha sido un año (Semana Santa 2005) excepcional de nieves, ha permitido que los cañones se encontraran en unas condiciones de caudal elevado y óptimo para descenderlos.
Orígenes y desarrollo de la isla
Durante siglos grandes civilizaciones han escrito mucha de la historia de esta formación geológica arrancada del seno de su progenitor, Europa, y han ido moldeando al entorno y a sus gentes, consiguiendo así lo que hoy por hoy es y ofrece esta isla al viajero.
Sus orígenes y la de sus pobladores se remontan al neolítico, y prueba de ello es el resto humano más antiguo encontrado, ‘La Dama de Bonifaccio’, que data del año 6570 A.C.
Por otro lado se encuentran vestigios prehistóricos diseminados por toda la isla, torres, menhires y dólmenes, cabe destacar, entre otros, las conocidas estatuas de Filitosa, similares a las estatuas que se pueden encontrar en la isla de Pascua.
Las actividades económicas más importantes que han permitido que esta sociedad avance y progrese, básicamente han sido la agricultura, la ganadería, el turismo y en último lugar, debido a su escasez, la materia prima.
A lo largo de nuestro peregrinaje por estas tierras encontramos diferentes entornos, diferentes olores, cada pueblo encierra su propia identidad y que muestra al viajero. Pasear por sus calles, entrar a comprar el pan sabiendo que entras en un lugar auténtico, en los que se decide preservar la historia en pos de los avances tecnológicos, tomar un café saboreando el sonido del silencio…excepto en las grandes aglomeraciones como Bastia o Ajaccio, uno no cree poder estar rodeado de tanta tranquilidad. Es ese silencio que los urbanitas tanto anhelan.
Nuestro lugar de origen era Barcelona, desde la cual nos dirigimos en coche a la población francesa de Toulon con el fin de embarcarnos en una nueva aventura y por supuesto, en el barco que nos llevaría a la isla de Córcega, concretamente a la ciudad portuaria de Bastia.
Bastia es la segunda localidad más poblada de la isla y uno de los pulmones económicos de esta. En ella es posible visitar monumentos como la famosa ciudadela situada en el barrio de Terra Nova, desde la cual se tiene una magnifica vista a la ciudad y al mar. La vida religiosa ha quedado impregnada entre las paredes de las capillas e iglesias que se erigen en la ciudad. Cabe destacar la catedral de Saint-Jean Baptiste por ser la más grande de la isla, la catedral de Saint-Marie de l’ Assumption por la riqueza de su decoración barroca o la catedral de la Sainte-Croix por su famoso Cristo negro.
Las dos primeras imágenes muestran un detalle de la fortaleza de la Ciudadela de Bastia y una vista de la costa de Bastia en un día nublado, con lo que los colores de la luz cambian de forma apreciable. De igual forma, las dos fotos que les siguen corresponden a la iglesia de Sainte-Marie y a la iglesia anteriormente comentada, iglesia de Sainte-Croix.
Aspectos generales
La realidad geológica de la isla es un tanto peculiar lo que permite que esta posea los espacios naturales tan diversos con los que cuenta. Existen muchas definiciones sobre la isla pero puede que la más popular sea la de considerarla como dos montañas en el mar: una parte occidental con montañas altas y de composición granítica y riolítica; y una parte oriental con montañas menos elevadas y de composición esquistosa.
El Monte Cinto con 2706 m es la montaña más elevada de la isla. Todo este entorno geológico y natural ha permitido la creación de una importante red de senderos que discurren a través de las zonas menos conocidas y de las más entrañables de Córcega. El sendero con más reputación es el GR-20, creado en 1972, y que recorre, a través de distintas etapas, y dentro de un marco salvaje de naturaleza como es el Parque Natural Regional de Córcega, cerca de 200 Km de norte a oeste y de sur a este, manteniendo una altitud media de 1000 m a 2000 m.
Las imágenes que hay a continuación muestran una ‘gîte’ (albergue) en la etapa que transcurre por el Col de Bavella del conocido GR-20; y a la derecha una muestra de lo caprichosa que es la Naturaleza … creciendo enmedio de una roca …
Córcega encierra una belleza singular y unos contrastes que han impresionado a mucha gente a lo largo de décadas. Sus bonitas playas, las calas a resguardo de los ojos profanos, el tan alabado color de sus cristalinas aguas, las montañas con las cumbres nevadas, la vegetación que cubre vastas extensiones, algunas de ellas ya consideradas Patrimonio de la Humanidad, como la Reserva de Scandola, regiones idílicas como el Golfo de Porto con sus famosas calenches …Todas ellas forman parte del Parque Natural Regional anteriormente mencionado, creado en Mayo de 1972 y que se extiende a lo largo de más de 350 000 ha, lo que representa más del 80% de la extensión de la isla.
Las famosas Agujas de Bavella ….
Esto hace de esta zona un gran pulmón y un reducto de valor inestimable de fauna y flora. Es un verdadero paraíso para ciertas especies endémicas de mamíferos, pájaros e insectos. La reserva de Scandola, creada en 1975, de origen volcánico abarca las vertientes terrestre y marina, y es otro verdadero placer para los sentidos. El mencionado Golfo de Porto con sus calenches ofrece al viajero una vista espectacular bañada por el misticismo de sus paredes y de sus formas (Fig. 9 y 10). Impresiona adentrarse con el vehiculo en la zona al anochecer. Los faros iluminan estas magníficas paredes de granito de tonalidades rojizas, dándoles un aspecto irreal.
La ciudad fantástica y sus formas vivas … Calenches de Piana.
Cuentan que el Diablo intentó seducir a una joven pastorcilla, pero esta lo rechazó. El Diablo, preso de ira por tal desplante construyó esta ciudad fantástica llena de vida y a la vez llena de melancolía. Este retazo de leyenda quedó sobre impresionado en la roca del paisaje donde aún pueden distinguirse al Diablo y a la pastorcilla fundiéndose en un eterno beso (Figura inferior).
Es como entrar en una zona donde el tiempo se detiene, sobretodo si se tiene la suerte de disfrutar de un atardecer o al anochecer. En cada lugar son distintos, hasta el aire lleva consigo otra armonía.
El descenso de cañones en la isla de Córcega
En latitudes cercanas, existen otros destinos de interés variable para la práctica del descenso de cañones: las conocidas islas Baleares, concretamente la isla de Mallorca, la isla de Cerdeña y la isla de Sicília. En todas ellas se encuentran descensos de más o menos envergadura, pero para los que somos amantes de los cañones existe además otra forma de catalogar los descensos, no solo desde el punto de vista técnico. Se trata de captar eso que es invisible a los ojos. Lo que nos condujo a la “isla de la belleza” fue conocer de primera mano todo eso que previamente habíamos leído en diferentes libros y topo guías, y ese afán por descubrir nuevas sensaciones a todos los niveles. Y verdaderamente lo encontramos, y es lo que tratamos de transmitir a lo largo de este artículo.
Divertidos (con saltos y toboganes), estéticos, presencia de granito con tonalidades rojizas y verdes por doquier, toques esmeraldas del elemento de la vida, breves respiros de belleza, magníficos excavados de sus lechos, impresionantes vistas desde las cabeceras de alguno de sus cañones, etc, realmente es un entorno diferente, al que se puede apreciar, por ejemplo, en nuestro Pirineo. Puede que esos sean algunos de los aspectos a destacar en lo que se refiere a la tipología de los cañones de este departamento francés de ultramar y a la naturaleza que los envuelve.
La isla cuenta con unos 150 descensos abiertos, algunos de ellos están aún por catalogar y están clasificados como “secretivo”, palabra que se usa de forma común dentro del mundo del barranquismo, y que designa celosía y secretismo en dar información sobre ciertos descensos a la gente que no es oriunda de la zona.
La historia del descenso de cañones en Córcega se remonta a muchos años atrás pero las dos asociaciones que más actividad han desarrollado en la apertura de descensos son la IPT (I Toppi Pinuti) situada en la localidad de Bastia y la ACS (Association Cortenaise de Spéléologie) sita en Corte.
Una de las guías más actualizada sobre el descenso de cañones en Córcega es la topo-guía editada en el 2006 por los autores Franck Jourdan y J. François Fiorina, “Corse Canyons”. Otra guía más antigua y no por eso menos conocida, al contrario, es la realizada por Ediciones DCL en el año 2001 y escrita por Hubert Ayasse y Philippe Dubreuil, “Corse Paradis du Canyoning” donde se describen descensos de Córcega y de su vecina isla de Cerdeña.
Durante nuestra estancia en la isla gozamos, a parte de descensos clásicos y de los que son obligación descender, de uno de esos descensos que conforman el “secretivo” de la zona junto a Franck Jourdan y varios miembros de una de las asociaciones de espeleología local.
Y bueno…mañana más :)))
Sin comentarios »
RSS feed para los comentarios de esta entrada.
Dejar un comentario
© Ediciones Desnivel SL., Calle San Victorino,8 28025 Madrid - Tfno. 902 902 156 - E-mail: edicionesdesnivel@desnivel.es
© Librería Desnivel, Pza. Matute 6 28012 Madrid - Tfno. 902 24 8848. Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com..
XHTML y CSS válidos.





